Al cabo de la sepultura
esta triste voz oí:
—Vive, vive, enamorado,
vive, pues que yo morí:
Dios te dé ventura en armas,
y en amor otro que sí,
que el cuerpo come la tierra,
y el alma pena por ti.—
EL PRISIONERO
Al cabo de la sepultura
esta triste voz oí:
—Vive, vive, enamorado,
vive, pues que yo morí:
Dios te dé ventura en armas,
y en amor otro que sí,
que el cuerpo come la tierra,
y el alma pena por ti.—
EL PRISIONERO