Á las orillas gálicas, y vuelve

Llena de objetos fútiles y vanos;

Y entre los signos de extranjera pompa

Ponzoña esconde y corrupción, compradas

Con el sudor de las iberas frentes;

Y tú, mísera España, tú la esperas

Sobre la playa, y con afán recoges

La pestilente carga, y la repartes

Alegre entre tus hijos. Viles plumas,

Gasas y cintas, flores y penachos