Volemos al combate, á la venganza;

Y el que niegue su pecho á la esperanza,

Hunda en el polvo la cobarde frente.

Tal vez el gran torrente

De la devastación en su carrera

Me llevará. ¿Qué importa? ¿Por ventura

No se muere una vez? ¿No iré, expirando,

Á encontrar nuestros ínclitos mayores?

«¡Salud, oh padres de la patria mía,

Yo les diré, salud! La heroica España