Si fiada en su prudencia
Desahogo mi conciencia,
Y contarle solicito
Mi desdicha ó mi delito,
Aunque muerta de rubor.
Pues Blasillo el otro día,
Cuando mismo anochecía,
Y cantando descuidada
Conducía mi manada,
En el bosque, por acaso,
Si fiada en su prudencia
Desahogo mi conciencia,
Y contarle solicito
Mi desdicha ó mi delito,
Aunque muerta de rubor.
Pues Blasillo el otro día,
Cuando mismo anochecía,
Y cantando descuidada
Conducía mi manada,
En el bosque, por acaso,