Desde entonces, si le miro,
Yo no sé por qué suspiro,
Ni por qué si á Clori mira
Se me abrasa el rostro en ira;
Ni por qué, si con cuidado
Se me pone junto al lado,
Me estremezco de placer.
Siempre orillas de la fuente
Busco rosas á mi frente,
Pienso en él y me sonrío,