Que sobre la pagoda solitaria

Los himnos de la tarde suspiró:

Yo sólo esta oración dirijo al cielo:

Sé más feliz que yo.

Es tu aliento la esencia más fragante

De los lirios del Arno caudaloso

Que brotan sobre un junco vacilante

Cuando el céfiro blando los meció:

Yo no gozo su aroma delicioso:

Sé más feliz que yo.