Ante sus plantas divinas
Llegaron ambos amantes,
Y haciendo Inés que Martínez
Los sagrados pies tocase,
Preguntóle:
—Diego, ¿juras
Á tu vuelta desposarme?
Contestó el mozo:
—¡Sí juro!
Y ambos del templo se salen.
Ante sus plantas divinas
Llegaron ambos amantes,
Y haciendo Inés que Martínez
Los sagrados pies tocase,
Preguntóle:
—Diego, ¿juras
Á tu vuelta desposarme?
Contestó el mozo:
—¡Sí juro!
Y ambos del templo se salen.