Donde ha tiempo que expiró.
—¿Luego es muerto?
—No, que vive.
—Estáis loca, ¡vive Dios!
¿Quién fué?
—El CRISTO de la Vega
Á cuya faz perjuró.—
Pusiéronse en pie los jueces
Al nombre del Redentor,
Escuchando con asombro
Donde ha tiempo que expiró.
—¿Luego es muerto?
—No, que vive.
—Estáis loca, ¡vive Dios!
¿Quién fué?
—El CRISTO de la Vega
Á cuya faz perjuró.—
Pusiéronse en pie los jueces
Al nombre del Redentor,
Escuchando con asombro