Llenábase mi joven fantasía
De luz, de poesía,
De mudo asombro, de terrible espanto.
Aquellas altas bóvedas que al cielo
Levantaban mi anhelo;
Aquella majestad solemne y grave;
Aquel pausado canto, parecido
Á un doliente gemido,
Que retumbaba en la espaciosa nave;
Las marmóreas y austeras esculturas