Rasgábase la nube

Que me ocultaba el inmortal seguro.

¡Oh anhelo de esta vida transitoria!

¡Oh perdurable gloria!

¡Oh sed inextinguible del deseo!

¡Oh cielo, que antes para mí tenías

Fulgores y armonías,

Y hoy tan obscuro y desolado veo!

Ya no templas mis íntimos pesares,

Ya al pie de tus altares