Acudo ansioso á consolar tus penas,

Á combatir con los inmundos buitres,

Ávidos del festín, que en torno giran

De tu ulcerado cuerpo, y si lo mandas,

¡Oh, noble mártir! á morir contigo.

Pero ¿quién habla de morir? ¿Acaso

No eres, Patria, inmortal? Tendrás eclipses

Como los tiene el sol. Sombras tenaces,

Cual hiperbórea noche larga y fría,

Sobre ti pesarán, mientras no llegue