Y que hoy llama al festín de su opulencia
Á cuantos rinden culto
Á la sagrada libertad, hermana
Del arte, del progreso y de la ciencia—
¡La patria! que ensanchó sus horizontes
Rompiendo las barreras
Que en otrora su espíritu aterraron,
¡Y á cuyo paso en los nevados montes
Del Génesis los ecos despertaron!
¡La patria! que, olvidada