De la civil querella, arrojó lejos
El fratricida acero
Y que lleva orgullosa
La corona de espigas en la frente,
¡Menos pesada que el laurel guerrero!
¡La patria! en ella cabe
Cuanto de grande el pensamiento alcanza,
En ella el sol de redención se enciende,
Ella al encuentro del futuro avanza,
Y su mano, del Plata desbordante