Por riqueza
La belleza
Sin rival.
Madre mía, yo soy niña;
No se enfade, no me riña,
Si fiada en su prudencia
Desahogo mi conciencia,
¡Cuán solitaria la nación que un día
Por riqueza
La belleza
Sin rival.
Madre mía, yo soy niña;
No se enfade, no me riña,
Si fiada en su prudencia
Desahogo mi conciencia,
¡Cuán solitaria la nación que un día