Poblara inmensa gente!
¡La nación cuyo imperio se extendía
Del ocaso al oriente!
¡Oh tú, que duermes en casto lecho,
De sinsabores ajeno el pecho,
Y á los encantos de la hermosura
Unes las gracias del corazón,
Deja el descanso, doncella pura,
Poblara inmensa gente!
¡La nación cuyo imperio se extendía
Del ocaso al oriente!
¡Oh tú, que duermes en casto lecho,
De sinsabores ajeno el pecho,
Y á los encantos de la hermosura
Unes las gracias del corazón,
Deja el descanso, doncella pura,