Que nunca brotan de los labios míos.
El año que tú faltas,
La flor de sus seíbos,
Como cansada de esperar tus sienes,
Cuelga sus ramos de carmín marchitos.
Por la tersa corriente,
Risueños y furtivos,
Como sueltas guirnaldas, no navegan
Los verdes camalotes florecidos.