Sólo inclinan los sauces
Su ramaje sombrío,
Y las aves más tristes, en sus copas
Gimiendo tejen sus ocultos nidos.
Pero llegas..., y el agua,
El bosque, el cielo mismo,
Es como una explosión de mil colores,
Y el aire rompe en sonorosos himnos.
Así la primavera,
Del trópico vecino