Todo nos es común: su Dios, el nuestro;
La sangre que circula por sus venas
Y el hermoso lenguaje;
Sus artes, nuestras artes; la armonía
De sus cantos, la nuestra; sus reveses
Nuestros también, y nuestras
Las glorias de Bailén y de Pavía.
Si á veces distraídos
Fijábamos los ojos
Á contemplar las hijas de Colombia;