El odio ni el amor, la fe y la duda
En sus abismos nada alcanzarán.
Otros alienten la creencia vana
De que es posible á la esperanza humana
De la muerte sacar vida y amor.
Si es cruel la verdad, yo la prefiero...
¡Me duele el corazón, pero no quiero
Consolar con mentiras mi dolor!
¡Hijo querido, la esperanza mía!
Animaste mi hogar tan sólo un día,