De otro mundo que fue...

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En tal contemplación embebecido

Sorprendióme el sopor. Un largo sueño,

De glorias engolfadas y perdidas

En la profunda noche de los tiempos,

Descendió sobre mí. La agreste pompa

De los reyes aztecas desplegóse

Á mis ojos atónitos. Veía

Entre la muchedumbre silenciosa