En vago pensamiento se confunde

Al mirar esa férvida corriente,

Que en vano quiere la turbada vista

En su vuelo seguir al borde obscuro

Del precipicio altísimo: mil olas,

Cual pensamiento rápidas pasando,

Chocan, y se enfurecen,

Y otras mil y otras mil ya las alcanzan,

Y entre espuma y fragor desaparecen.

¡Ved! ¡llegan, saltan! El abismo horrendo