Al Dios anuncia que en el cielo impera.
Y el rayo que en Junín rompe y ahuyenta
La hispana muchedumbre,
Que más feroz que nunca amenazaba
Á sangre y fuego eterna servidumbre,
Y el canto de victoria
Que en ecos mil discurre, ensordeciendo
El hondo valle y enriscada cumbre,
Proclaman á Bolívar en la tierra