Árbitro de la paz y de la guerra.

Las soberbias pirámides que al cielo

El arte humano osado levantaba

Para hablar á los siglos y naciones,

Templos, do esclavas manos

Deificaban en pompa á sus tiranos,

Ludibrio son del tiempo, que con su ala

Débil las toca, y las derriba al suelo,

Después que en fácil juego el fugaz viento

Borró sus mentirosas inscripciones;