Tened cuidado. ¡Vive la América española!

Hay mil cachorros sueltos del león español.

Se necesitaría, Roosevelt, ser Dios mismo,

El Riflero terrible y el fuerte cazador,

Para poder tenernos en vuestras férreas garras.

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Y, pues contáis con todo, falta una cosa: ¡Dios! 5

VENEZUELA