Y el sabor de los fáciles manjares,

Que dispendiosa gula no le aceda;

Y el asilo seguro

De sus patrios hogares

Que á la salud y al regocijo hospeda.

El aura respirad de la montaña,

Que vuelve al cuerpo laso

El perdido vigor, que á la enojosa

Vejez retarda el paso,

Y el rostro á la beldad tiñe de rosa.