[273] “Nezahualcoiotzin le dixo, que si viese á quien buscaban, si lo iría á denunciar? respondió, que no; tornándole á replicar diciéndole, que haria mui mal en perder una muger hermosa y lo demas que el rey Maxtla prometia, el mancebo se rió de todo, no haciendo caso ni de lo uno ni de lo otro.” Ixtlilxochitl, Hist. Chich., MS., cap. 27.
[274] Ibid., MS., cap. 26, 27.—Relaciones, MS., No. 11.—Veytia, Hist. antig., lib. 2, cap. 47, 48.
[275] Ixtlilxochitl, MSS., ubi supra.—Veytia, ubi supra.
[276] Ixtlilxochitl, Hist. Chich., MS., cap. 28-31.—Relaciones, MS., No. 11.—Veytia, Hist. antig., lib. 2, cap. 51-54.
[277] See [page 21] of this volume.
[278] “Que venganza no es justo la procuren los Reyes, sino castigar al que lo mereciere.” MS. de Ixtlilxochitl.
[279] See Clavigero, Stor. del Messico, tom. i. p. 247.—Nezahualcoyotl’s code consisted of eighty laws, of which thirty-four only have come down to us, according to Veytia. (Hist. antig., tom. iii. p. 224, nota.) Ixtlilxochitl enumerates several of them. Hist. Chich., MS., cap. 38, and Relaciones, MS., Ordenanzas.
[280] Nowhere are these principles kept more steadily in view than in the various writings of our adopted countryman Dr. Lieber, having more or less to do with the theory of legislation. Such works could not have been produced before the nineteenth century.
[281] Ixtlilxochitl, Hist. Chich., MS., cap. 36.—Veytia, Hist. antig., lib. 3, cap. 7.—According to Zurita, the principal judges, at their general meetings every four months, constituted also a sort of parliament or córtes, for advising the king on matters of state. See his Rapport, p. 106; also ante, p. 33.
[282] Ixtlilxochitl, Hist. Chich., MS., cap. 36.—Clavigero, Stor. del Messico, tom. ii. p. 137.—Veytia, Hist. antig., lib. 3, cap. 7.—“Concurrian á este consejo las tres cabezas del imperio, en ciertos dias, á oir cantar las poesías históricas antiguas y modernas, para instruirse de toda su historia, y tambien cuando habia algun nuevo invento en cualquiera facultad, para examinarlo, aprobarlo, ó reprobarlo. Delante de las sillas de los reyes habia una gran mesa cargada de joyas de oro y plata, pedrería, plumas, y otras cosas estimables, y en los rincones de la sala muchas de mantas de todas calidades, para premios de las habilidades y estímulo de los profesores, las cuales alhajas repartian los reyes, en los dias que concurrian, á los que se aventajaban en el ejercicio ne sus facultades.” Ibid.