[399] “Dada la señal, soltó la Presa, fuéron saliendo los Vergantines, sin tocar vno á otro, i apartándose por la Laguna, desplegáron las Vanderas, tocó la Música, disparáron su Artillería, respondió la del Exército, así de Castellanos, como de Indios.” Herrera, Hist. general, dec. 3, lib. 1, cap. 6.

[400] Ibid., ubi supra.—Rel. Terc. de Cortés, ap. Lorenzana, p. 234.—Ixtlilxochitl, Venida de los Españoles, p. 19.—Oviedo, Hist. de las Ind., MS., lib. 33, cap. 48.—The last-mentioned chronicler indulges in no slight swell of exultation at this achievement of his hero, which in his opinion throws into shade the boasted exploits of the great Sesostris. “Otras muchas é notables cosas, cuenta este actor que he dicho de aqueste Rey Sesori, en que no me quiero detener, ni las tengo en tanto como esta tranchea, ó canja que es dicho, y los Vergantines de que tratamos, los quales diéron ocasion á que se oviesen mayores Thesoros é Provincias, é Reynos, que no tuvo Sesori, para la corona Real de Castilla por la industria de Hernando Cortés.” Ibid., lib. 33, cap. 22.

[401] Rel. Terc. de Cortés, ap. Lorenzana, p. 234.

[402] Bernal Diaz, Hist. de la Conquista, cap. 147.

[403] Bernal Diaz, Hist. de la Conquista, ubi supra.—Hidalguía, besides its legal privileges, brought with it some fanciful ones to its possessor; if, indeed, it be considered a privilege to have excluded him from many a humble, but honest, calling, by which the poor man might have gained his bread. (For an amusing account of these, see Doblado’s Letters from Spain, let. 2.) In no country has the poor gentleman afforded so rich a theme for the satirist, as the writings of Le Sage, Cervantes, and Lope de Vega abundantly show.

[404] “Y los Capitanes de Tascaltecal con toda su gente, muy lúcida, y bien armada, ... y segun la cuenta, que los Capitanes nos diéron, pasaban de cinquenta mil Hombres de Guerra.” (Rel. Terc. de Cortés, ap. Lorenzana, p. 236.) “I toda la Gente,” adds Herrera, “tardó tres Dias en entrar, segun en sus Memoriales dice Alonso de Ojeda, ni con ser Tezcuco tan gran Ciudad, cabian en ella.” Hist. general, dec. 3, lib. 1, cap. 13.

[405] “Y sus vaderas tēdidas, y el aue blāca q̃ tienen por armas, q̃ parece águila, con sus alas tendidas.” (Bernal Diaz, Hist. de la Conquista, cap. 149.) A spread eagle of gold, Clavigero considers as the arms of the republic. (Clavigero, Stor. del Messico, tom. ii. p. 145.) But, as Bernal Diaz speaks of it as “white,” it may have been the white heron, which belonged to the house of Xicotencatl.

[406] The precise amount of each division, as given by Cortés, was,—in that of Alvarado, 30 horse, 168 Castilian infantry, and 25,000 Tlascalans; in that of Olid, 33 horse, 178 infantry, 20,000 Tlascalans; and in Sandoval’s, 24 horse, 167 infantry, 30,000 Indians. (Rel. Terc., ap. Lorenzana, p. 236.) Diaz reduces the number of native troops to one-third. Hist. de la Conquista, cap. 150.

[407] “Que se alegrassen, y esforzassen mucho, pues que veian, que nuestro Señor nos encaminaba para haber victoria de nuestros Enemigos: porque bien sabian, que quando habiamos entrado en Tesaico, no habiamos trahido mas de quarenta de Caballo, y que Dios nos habia socorrido mejor, que lo habiamos pensado.” Rel. Terc. de Cortés, ap. Lorenzana, p. 235.

[408] Oviedo expands what he nevertheless calls the “brebe é substancial oracion” of Cortés into treble the length of it as found in the general’s own pages; in which he is imitated by most of the other chroniclers. Hist. de las Ind., MS., lib. 33, cap. 22.