[323] “Muriéron de ellos mas de seis mil ánimas, entre Hombres, y Mugeres, y Niños; porque los Indios nuestros Amigos, vista la Victoria, que Dios nos daba, no entendian en otra cosa, sino en matar á diestro y á siniestro.” Rel. Terc. de Cortés, ap. Lorenzana, p. 195.

[324] “Estándolas quemando, pareció que Nuestro Señor me inspiró, y trujo á la memoria la Calzada, ó Presa, que habia visto rota en el Camino, y representóseme el gran daño, que era.” Rel. Terc. de Cortés, loc. cit.

[325] “Y certifico á Vuestra Magestad, que si aquella noche no pasaramos el Agua, ó aguardaramos tres horas mas, que ninguno de nosotros escapara, porque quedabamos cercados de Agua, sin tener paso por parte ninguna.” Ibid., ubi supra.

[326] The general’s own Letter to the emperor is so full and precise that it is the very best authority for this event. The story is told also by Bernal Diaz, Hist. de la Conquista, cap. 138.—Oviedo, Hist. de las Ind., MS., lib. 33, cap. 18,—Ixtlilxochitl, Hist. Chich., MS., cap. 92,—Herrera, Hist. general, dec. 3, lib. 1, cap. 2, et auct. aliis.

[327] Lorenzana, p. 199, nota.

[328] “Porque ciertamente sus antepassados les auian dicho, que auian de señorear aquellas tierras hombres que vernian con barbas de hazia donde sale el Sol, y que por las cosas que han visto, eramos nosotros.” Bernal Diaz, Hist. de la Conquista, cap. 139.

[329] Ibid., ubi supra.—Rel. Terc. de Cortés, ap. Lorenzana, p. 200.—Gomara, Crónica, cap. 122.—Venida de los Españoles, p. 15.

[330] “Y certifico á Vuestra Magestad, allende de nuestro trabajo y necesidad, la mayor fatiga, que tenia, era no poder ayudar, y socorrer á los Indios nuestros Amigos, que por ser Vasallos de Vuestra Magestad, eran molestados y trabajados de los de Culúa.” Rel. Terc., ap. Lorenzana, p. 204.

[331] Rel. Terc. de Cortés, ap. Lorenzana, pp. 204, 205.—Oviedo, Hist. de las Ind., MS., lib. 33, cap. 19.

[332] Oviedo, in his admiration of his hero, breaks out into the following panegyric on his policy, prudence, and military science, which, as he truly predicts, must make his name immortal. It is a fair specimen of the manner of the sagacious old chronicler. “Sin dubda alguna la habilidad y esfuerzo, é prudencia de Hernando Cortés mui dignas son que entre los cavalleros, é gente militar en nuestros tiempos se tengan en mucha estimacion, y en los venideros nunca se desacuerden. Por causa suya me acuerdo muchas veces de aquellas cosas que se escriven del capitan Viriato nuestro Español y Estremeño; y por Hernando Cortés me ocurren al sentido las muchas fatigas de aquel espejo de caballería Julio César dictador, como parece por sus comentarios, é por Suetonio é Plutarco é otros autores que en conformidad escriviéron los grandes hechos suyos. Pero los de Hernando Cortés en un Mundo nuevo, é tan apartadas provincias de Europa, é con tantos trabajos é necesidades é pocas fuerzas, é con gente tan innumerable, é tan bárbara é bellicosa, é apacentada en carne humana, é aun habida por excelente é sabroso manjar entre sus adversarios; é faltándole á él ó á sus mílites el pan é vino é los otros mantenimientos todos de España, y en tan diferenciadas regiones é aires é tan desviado é léjos de socorro é de su príncipe, cosas son de admiracion.” Hist. de las Ind., MS., lib. 33, cap. 20.