EXTRACT FROM LAS CASAS’ “HISTORIA GENERAL DE LAS INDIAS,” MS., LIB. III. CAP. CXVI
[Few Spanish scholars have had access to the writings of Las Casas; and I have made this short extract from the original, as a specimen of the rambling but vigorous style of a work the celebrity of which has been much enhanced by the jealous reserve with which it has been withheld from publication.]
Esto es uno de los herrores y disparates que muchos han tenido y echo en estas partes; porque simprimero por mucho tiempo aver á los yndios y á qualquiera nacion ydolatria dotrinado es gran desvario quitarles los ýdolos; lo qual nunca se hace por voluntad sino contra de los ydólatras; porque ninguno puede dexar por su voluntad é de buena gana aquello que tiene de muchos años por Dios y en la leche mamado y autorizado por sus mayores, sin que primero tenga entendido que aquellos que les dan ó en que les comutan su Dios, sea verdadero Dios. Mirad que doctrina les podian dar en dos ó en tres ó en quatro ó en diez dias, que allí estuviéron, y que mas estuvieran, del verdadero Dios, y tampoco les supieran dar para desarraygalles la opinion erronea de sus dioses, que en yéndose, que se fuéron, no tornáron á ydolatrar. Primero se han de rraer de los corazones los ý dolos, conviene á saber el concepto y estima que tienen de ser aquellos Dios los ydólatras por diuturna y deligente é continua dotrina, y pintalles en ellos el concepto y verdad del verdadero Dios, y despues ellos mismos viendo su engaño y error an de derrocar é destruir, con sus mismas manos y de toda su voluntad, los ydolos que veneraban por Dios é por dioses. Y así lo enseña San Agustin en el sermon, De puero centurionis, de verbis Domini. Pero no fué aqueste el postrero disparate que en estas yndias cerca desta materia se a hecho poner cruces, ynduciendo á los yndios á la rreverencia dellas. Si ay tiempo para ello con sinificacion alguna del fruto que pueden sacar dello, si se lo pueden dar á entender para hacerse y bien hacerse, pero no aviendo tiempo ni lengua ni sazon, cosa superflua é ynútil parece. Porque pueden pensar los yndios que les dan algún ýdolo de aquella figura que tienen por Dios los christianos, y así lo arán ydólatra adorando por Dios aquel palo. La mas cierta é conveniente regla é dotrina que por estas tierras y otras de ynfieles semejantes á estos los christianos deben dar é tener, quando van de pasada como estos yvan, é quando tambien quisieren morar entre ellas, es dalles muy buen exemplo de hobras virtuosas y christianas, para que, como dice nuestro Redemptor, viéndolas alaben y den gloria al Dios é padre de los cristianos, é por ellas juzguen que quien tales cultores tiene no puede ser sino bueno é verdadero Dios.
No. VII.—See vol. ii. p. 28
DEPOSITION OF ALONSO HERNANDEZ DE PUERTO-CARRERO, MS.
[Puerto-Carrero and Montejo were the two officers sent home by Cortés from Villa Rica with despatches to the government. The emissaries were examined under oath before the venerable Dr. Carbajal, one of the Council of the Indies, in regard to the proceedings of Velasquez and Cortés; and the following is the deposition of Puerto-Carrero. He was a man of good family, superior in this respect to most of those embarked in the expedition. The original is in the Archives of Simancas.]
En la cibdad de la Coruña, á 30 dias del mes de Abril, de 1520 años, se tomó el dʰᵒ é depusicion de Alonso Hernandez Puerto-Carrero por mí, Joan de Samano, del qual haviendo jurado en forma so cargo del juramento dijo lo sigᵗᵉ.
Primeramente dijo, que en ell armada que hizo Franᶜᵒ Hernández de Cordova é Caycedo é su compañero él no fué en ella; de la qual armada fué el dʰᵒ Franᶜᵒ Hernandez de Cordova por Capitan General é principal armador; é que ha oido decir como estos descubrieron la Isla que se llama de Yucatan.
Item: dijo que en ell armada de que fué Capⁿ General Joan de Grijalva este testigo no fué; pero que vido un Capⁿ, que se dice Pedro de Alvarado, que embió Joan de Grijalva en una caravela con cierto oro é joyas á Diego Velasquez; é que oyó decir, que des que Diego Velasquez vido que traian tan poco oro, é el Capitan Joan de Grijalva se queria luego bolver é no hacer mas rescate, acordó de hablar á Hernandez Cortés para que hiciesen esta armada, por que al presente en Santiago no havia persona que mejor aparejo tuviese, i que mas bien quisto en la isla fuese, por que al presente tenia tres navíos: fuéle preguntado, como savia lo susodʰᵒ; respondió, que porque lo avia oido decir á muchas personas de la isla.
Dice mas que se pregonó en el pueblo don este testigo vivia, que todas las personas que quisiesen ir en ell armada, de todo lo que se oviese ó rescátase habria la una tercera parte, é las otras dos partes eran para los armadores i navíos.