Alc. Señor Thoan Cano, dígame Vm. ¿de que procedió el alzamiento de los Indios de México en tanto que Hernando Cortés salió de aquella cibdad é fué á buscar á Pámphilo de Narvaez, é dexó preso á Montezuma en poder de Pedro de Alvarado? Porque he oido sobre esto muchas cosas, é mui diferentes las vnas de las otras; é yo querria escrebir verdad, así Dios salve mi ánima.
Can. Señor Alcayde, eso que preguntais es vn paso en que pocos de los que hai en la tierra sabrán dar razon, aunque ello fué mui notorio, é mui manifiesta la sinrazon que á los Indios se les hizo, y de allí tomáron tanto odio con los Christianos que no fiáron mas dellos, y se siguiéron quantos males ovo despues, é la rebelion de México, y pienso desta manera: Esos Mexicanos tenian entre las otras sus idolatrías ciertas fiestas del año en que se juntaban á sus ritos é cerimonias; y llegado el tiempo de vna de aquellas, estaba Alvarado en guarda de Montezuma, é Cortés era ido donde habeis dicho, é muchos Indios principales juntáronse é pidiéron licencia al capitan Alvarado, para ir á celebrar sus fiestas en los patios de sus mezquitas ó qq. maiores junto al aposento de los españoles, porque no pensasan que aguel aiuntamiento se hacia á otro fin; É el dicho Capitan les dió la licencia. É así los Indios, todos Señores, mas de 600, desnudos, é con muchas joyas de oro, é hermosos penachos, é muchas piedras preciosas, é como mas aderezados é gentiles hombres se pudiéron é supiéron aderezar, é sin arma alguna defensiva ni ofensiva, bailaban é cantaban é hacian su areito é fiesta segund su costumbre; é al mejor tiempo que ellos estaban embebecidos en su regocijo, movido de cobdicia el Alvarado hizo poner en cinco puertas del patio cada 15 hombres, é en él entró con la gente restante de los Españoles, é comenzáron á acuchillar é matar los Indios sin perdonar á vno ni á ninguno, hasta que á todos los acabáron en poco espacio de hora. I esta fué la causa porque los de México, viendo muertos é robados aquellos sobre seguro, é sin haber merecido que tal crueldad en ellos hobiese fecho, se alzáron é hiciéron la guerra al dicho Alvarado, é á los christianos que con él estaban en guarda de Montezuma, é con mucha razon que tenian para ello.
Alc. ¿Montezuma, como murió? porque diversamente lo he entendido, y ansí lo he yo escripto diferenciadamente.
Can. Montezuma murió de vna pedrada que los de fuera tiráron, lo qual no se hiciera, si delante dél no se pusiera vn rodelero, porque como le vieran ninguno tirara; y ansí por le cubrir con la rodela, é no creer que allí estaba Montezuma, le diéron vna pedrada de que murió. Pero quiero que sepais, Señor Alcayde, que desde la primera revelion de los Indios hasta que el Marques volvió á la cibdad despues de preso Narvaez, non obstante la pelea ordinaria que con los christianos tenian, siempre Montezuma les hacia dar de comer; é despues que el Marques tornó se le hizo grand recebimiento, é le diéron á todos los Españoles mucha comida. Mas habeis de saber, que el capitan Alvarado, como le acusaba la conciencia, é no arrepentido de su culpa, mas queriéndole dar color, é por aplacar el ánimo de Montezuma, dixo á Hernando Cortés, que fingiese que le queria prender é castigar, porque Montezuma le rogase por él, é que se fuesen muertos por muertos; lo qual Hernando Cortés no quiso hacer, antes mui enojado dixo, que eran vnos perros, é que no habia necesidad de aquel cumplimiento; é envió á vn principal á que hiciesen el Franquez ó Mercado; el qual principal enojado de ver la ira de Cortés y la poca estimacion que hacia de los Indios vivos, y lo poco que se le daba de los muertos, desdeñado el principal é determinado en la venganza fué el primero que renovó la guerra contra los Españoles dentro de vna hora.
Alc. Siempre oí decir que es buena la templanza, é sancta la piedad, é abominable la soberbia. Dicen que fué grandísimo el tesoro que Hernando Cortés repartió entre sus mílites todos, quando determinó de dexar la cibdad é irse fuera della por consejo de vn Botello, que se preciaba de pronosticar lo que estaba por venir.
Can. Bien sé quien era ese, y en verdad que él fué de parecer que Cortés y los Christianos se saliesen; y al tiempo del efectuarlo no lo hizo saber á todos, antes no lo supiéron, sino los que con él se halláron á esa plática; é los demas que estaban en sus aposentos é cuarteles se quedáron, que eran 270 hombres; los quales se defendiéron ciertos dias peleando hasta que de hambre se diéron á los Indios, é guardáronles la palabra de la manera que Alvarado la guardó á los que es dicho; é así los 270 Christianos, é los que dellos no habian sido muertos peleando todos, quando se rindiéron, fuéron cruelmente sacrificados: pero habeis, Señor, de saber, que desa liberalidad que Hernando Cortés vsó, como decis, entre sus mílites, los que mas parte alcanzáron della; é mas se cargáron de oro é joyas, mas presto los matáron; porque por salvar el albarda murió el Asno que mas pesado la tomó; é los que no la quisiéron, sino sus espaldas é armas, pasáron con menos ocupacion, haciéndose el camino con el espada.
Alc. Grand lástima fué perderse tanto Thesoro y 154 Españoles, é 45 yeguas, é mas de 2000 Indios, é entrellos al Hijo é Hijas de Montezuma, é á todos los otros Señores que trahian presos. Io así lo tengo escripto en el capítulo 14 de esta Historia.
Can. Señor Alcayde, en verdad quien tal os dixo, ó no lo vidó, ni supo ó quiso callar la verdad. Io os certifico, que fuéron los Españoles muertos en eso, con los que como dixe de suso que quedáron en la cibdad y en los que se perdiéron en el camino siguiendo á Cortés, y continuándose nuestra fuga, mas de 1170; é ásí pareció por alarde; é de los Indios nuestros amigos de Tascaltecle, que decis 2000, sin dubda fuéran mas de 8000.
Alc. Maravíllome como despues que Cortés se acogió, é los que escapáron á la tierra de Tascaltecle, como no acabáron á él é á los christianos dexando allá muertos á los amigos; y aun así diz, que no les daban de comer sino por rescate los de Guaulip, que es ya término de Tascaltecle, é el rescate no le querian sino era oro.
Can. Tenedlo, Señor, por falso todo eso; porque en casa de sus Padres no pudiéron hallar mas buen acogimiento los Christianos, é todo quanto quisiéron, é aun sin pedirlo, se les dió gracioso é de mui buena voluntad.