Cap. Que me ahogo, que me ahogo, Sancta María, confesion.
Olig. Jesus, ¿qué es esto?
Brum. ¿Qué ruido es aquél? No paro más aquí, abre, abre, huiré, no me maten.
Drion. Levántate ayna, abriré el arca, no se ahogue este clérigo, confesor de mi tia, que lo metimos aquí por escondelle de Brumandilon, que se las ha jurado porque no quiso la cuaresma absolverle ni darle la Eucaristía.
Olig. A otro perro con ese hueso, y no á mí, que las entiendo; más mal hay en Orihuela que suena.
Drion. Por tu vida y mia, que no te miento, y lo puedes creer como estamos aquí, que no es lo que piensas.
Olig. Yo sé lo que he de creer, conozco á mi hija Marigüela.
Drion. Pues no lo digas á nadie y diréte la verdad, la cual puedes muy bien saber de mi hermana.
Olig. Mas preguntaldo á Muñoz, que miente más que vos.
Drion. Éste es el capellan que nos provee de la merced de Dios, porque le damos cabida con mi hermana Libia.