Olig. Fama es que tú eres amiga de ese clérigo.
Drion. ¡Yo! líbreme Dios, por el siglo de mi madre, que miente quien lo dice; no me revolviera con clérigos por cuantos haberes hay en el mundo todo.
Olig. Bien me parece pregonar vino y vender vinagre.
Cap. ¡Ay, ay!
Olig. Ya torna sobre sí, échale una poca de agua y volverá.
Drion. Pues véte, Oligides, que habrá empacho si te ve; y por los ojos que tienes en la cara, no lo digas á ánima viva, pues sabes que ninguna cosa en secreto recibida ha de ser comunicada.
Olig. Anda ya, que hombre secreto soy; plega á Dios que no sea lo que yo sospecho.
Drion. No me digas eso, que me corro.
Olig. Ora, sús, quédate con Dios.
Drion. Y él vaya contigo.