Bel. Hélos dó vienen, apercebíos, poneos en órden.
Galf. Muchos son los contrarios, compañeros. Démosle á entender que no son ellos.
Cas. Déxame á mí hablar. Señor, mira lo que haces, no sea la justicia, que no es bien acometer á nadie sin saber de cierto si es el enemigo. Escondámonos en esta rinconada, que de aquí los verémos pasar, y sabrémos quién son.
Bel. Meteos, pues, en esa calleja, yo aquí me quedo en este canton.
Drom. ¡Oh! qué bien has dicho, Casajes, y qué á buen tiempo.
Reb. No pudo ser mejor dicho; entremos.
Olig. Señor, mientra da las doce metámonos en este apartamiento, no pase Beliseno y nos vea, aunque no sé qué gente parece que está dentro.
Lis. Bien dices.
Galf. Hermanos, que entran á matarnos, huyamos, huyamos.
Cas. ¡Oh poderoso Dios! salgamos, ántes que nos tomen la entrada.