Brum. ¿Muertos?
Get. Por estos mis ojos vi á Oligides caer en tierra asaeteado hecho pedazos, los sesos por cada parte.
Brum. ¿Y Eubulo?
Get. Llorando iba á casa muy triste.
Brum. ¿Y detenémonos? Corramos á más correr, no salgan á hacernos otro tanto; por esta calleja huyamos para casa de Celestina.
Sir. No llevo ya huelgo, sudando voy.
Brum. Cerca estamos, ¿qué es de Geta?
Sir. Adelante va, no cesa de correr.
Brum. Vaya con Dios, que mejor harémos nosotros dos no más lo que agora diré. Sábete que Oligides y yo habiamos concertado de robar á Celestina y hurtalle un cofre que tiene lleno de dineros y joyas, y irnos fuera de aquí, por el peligro grande que á nuestras vidas se recrecia de estos amores; ya ves en qué han parado, segun me decis, y ya me lo via yo esto, que á buen bocado buen grito, y pues Oligides murió y nosotros escapamos de esta tormenta, si te parece, hagamos lo que el otro y yo habiamos de hacer, y salteemos á Celestina aquel cofre y otras cosas que tuviere buenas y vámonos á Sevilla, que ya no cumple más estar en esta ciudad.
Sir. Hágase, y partámonos luégo.