Sir. ¡Oh, que se me escapó! Huye, huye, que salen muchos vecinos á los gritos y carga mucha gente. ¡Oh malaventurados nosotros, que el Corregidor viene á más priesa! huye por estotra calle.
Brum. ¡Oh desdichado de mí! que es él.
Sir. Guarte, guarte, que veslo ahí viene.
Corregidor. Sed presos.
¶ ARGUMENTO DE LA TERCERA CENA
DEL QUINTO ACTO.
Lamentacion de Eugenia por la muerte de su única y muy querida hija Roselia.
EUGENIA.
Ay, ay, que es mi hija muerta. ¡Oh hija mia y todo mi bien! ¿qué azote tan grande es éste que veo delante de mí, con que á Dios le ha aplacido por mis grandes pecados azotar hoy mi casa? ¿Qué desventura es la que me ha venido, viendo tan sin pensar y tan arrebatadamente muerta la lumbre de mis ojos? ¡Oh hija mia, hija mia, descanso de mis trabajos, consuelo de mis penas, alegría de mis tristezas, remedio de mi malaventurada vejez y soledad! ¡Cuán desastrado fin han habido, hija mia, las esperanzas vanas que yo de tí imaginaba! Traida en mi vientre tanto tiempo y con tanta fatiga, parida con tanto dolor, criada con tanto recelo, y llegada á edad mayor, pensaba yo, desdichada madre, pensaba en todo mi seso darte en breve marido conforme al estado de tus padres, y soñaba de tí nietos y biznietos, y yernos y nueras y otros deudos y parentelas, que fueran ayuda para mi vejez. Agora los enemigos hados, habiendo envidia del bien que esperaba tener, han vuelto al reves mis esperanzas en sospiros, sollozos y lágrimas, y de bienaventurada que pudiera ser, me han hecho la más sin ventura mujer de cuantas nacieron, con tu desdichada muerte, quedando sin tí en perpétua soledad, porque no fué Dios servido darme otra sino á tí, y doblados mis males, añadida orfandad á mi primera viudez. ¡Oh hija, hija! ¡en cuánta tristeza y lloro me dexas eso poco que me queda de vivir! Sólo un consuelo tengo, que la vida que sin tí he de pasar, ha de ser tan amarga y dolorosa, que presto la dexaré y me llevarás tras tí, y plega aquel muy alto Señor que si yo algun servicio le he hecho en esta vida lo galardone en esto; y pues la que tengo de tener sin tí no ha de ser vida, tenga por bien que sea yo de este mismo lugar llevada contigo á enterrar en una misma sepultura, porque apartadas en la vida nos tornemos á juntar en la muerte.