Olig. Habrás de saber que Celestina la vieja verdaderamente murió, y la mataron Sempronio y Parmeno por la particion de las cien monedas y la cadenilla que le dió Calixto. Y esto ser verdad, lo afirman hoy dia los vecinos que se hallaron presentes á su muerte y entierro, los cuales acudieron á las voces de Celestina, que se quexaba y pedia favor, diciendo: justicia, justicia, señores vecinos, que me matan en mi casa estos rufianes. Y nuestra Elicia, en la historia, la llora muerta: es mi madre y mi bien todo. Y tambien la oyeron decir á su prima Areusa estas palabras de su tia: ya está dando cuenta de sus obras, mil cuchilladas la vi dar á mis ojos, en mi regazo me la mataron. ¿Qué más claro lo quieres? no tienes ya por qué dubdar; y si vas á San Laurencio, junto á la pila de baptizar hallarás sobre su sepultura este epitafio:

¶ Las mientes empedernidas

De las muy castas doncellas,

Aunque más altas y bellas,

De mí fueron combatidas;

Y ablandadas y vencidas

Con mis sabrosas razones,

Pusieron sus corazones

En mis manos ya rendidas.

¶ So color de honestidad