Efta cuenta toda diò Figueroa por la relacion que de Efquivèl havia fabido, i afi de mano en mano llegò à mi, por donde fe puede vèr, i faber el fin que toda aquella Armada hovo, i los particulares cafos, que à cada vno de los demàs acontefcieron. Y dixo mas, que fi los Chriftianos algun tiempo andaban por alli, podria fer que viefen à Efquivèl, porque fabia que fe havia huìdo de aquel Indio con quien eftaba, à otros que fe decian los Mareames, que eran alli vecinos. Y como acabo de decir, èl, i el Afturiano fe quifieran ir à otros Indios, que adelante eftaban: mas como los Indios que lo tenian lo fintieron, falieron à ellos, i dieronles muchos palos, i defnudaron al Afturiano, i pafaronle vn braço con vna Flecha; i en fin fe efcaparon huiendo, i los Chriftianos fe quedaron con aquellos Indios, i acabaron con ellos, que los tomafen por Efclavos, aunque eftando firviendoles fueron tan mal tratados de ellos, como nunca Efclavos, ni Hombres de ninguna fuerte lo fueron; porque de feis que eran, no contentos con darles muchas bofetadas, i apalearlos, i pelarles las barbas por fu pafatiempo, por folo pafar de vna cafa, ò otra, mataron tres, que fon los que arriba dixe: Diego Dorantes, i Valdiviefo, i Diego de Huelva, i los otros tres que quedaban, efperaban parar en efto mifmo: i por no fufrir efta vida, Andrès Dorantes fe huyò, i fe pasò à los Mareames, que eran aquellos adonde Efquivèl havia parado, i ellos le contaron como havian tenido alli à Efquivèl, i como eftando alli fe quifo huir, porque vna Muger havia foñado, que le havia de matar vn Hijo, i los Indios fueron tras èl, i lo mataron, i moftraron à Andrès Dorantes fu Efpada, i fus Cuentas, i Libro, i otras cofas que tenia. Efto hacen eftos por vna coftumbre que tienen, i es, que matan fus mifmos Hijos por fueños, i à las Hijas en nafciendo las dexan comer à Perros, i las echan por aì. La razon porque ellos lo hacen es, fegun ellos dicen, porque todos los de la Tierra fon fus enemigos, i con ellos tienen continua guerra: i que fi acafo cafafen fus Hijas, multiplicarian tanto fus enemigos, que los fujetarian, i tomarian por Efclavos: i por efta caufa querian mas matallas, que no que de ellas mifmas nafciefe quien fuefe fu enemigo. Nofotros les diximos, que por què no las cafaban con ellos mifmos? Y tambien entre ellos dixeron, que era fea cofa cafarlas con fus Parientes, i que era mui mejor matarlas, que darlas à fus Parientes, ni à fus enemigos: i efta coftumbre vfan eftos, i otros fus vecinos, que fe llaman los Iguaces folamente, fin que ningunos otros de la Tierra la guarden. Y quando eftos fe han de cafar, compran las Mugeres à fus Enemigos, i el precio que cada vno dà por la fuia, es vn Arco, el mejor que puede haver, con dos Flechas; i fi acafo no tiene Arco, vna Red, hafta vna braça en ancho, i otra en largo: matan fus Hijos, i mercan los agenos: no dura el cafamiento mas de quanto eftàn contentos, i con vna Higa deshacen el cafamiento. Dorantes eftuvo con eftos, i defde à pocos dias fe huiò. Caftillo, i Eftevanico fe vinieron dentro à la Tierra-firme à los Yeguaces. Toda efta Gente fon Flecheros, i bien difpueftos, aunque no tan grandes como los que atràs dexamos; i traen la Teta, i el Labio horadados. Su mantenimiento principalmente es Raìces de dos, ò tres maneras, i bufcanlas por toda la Tierra: fon mui malas, i hinchan los Hombres que las comen. Tardan dos dias en afarfe, i muchas de ellas fon mui amargas, i con todo efto fe facan con mucho trabajo. Es tanta la hambre, que aquellas Gentes tienen, que no fe pueden pafar fin ellas, i andan dos, ò tres Leguas bufcandolas. Algunas veces matan algunos Venados, i à tiempos toman algun Pefcado: mas efto es tan poco, i fu hambre tan grande, que comen Arañas, i huevos de Hormigas, i Gufanos, i Lagartijas, i Salamanquefas, i Culebras, i Vivoras, que matan los Hombres, que muerden, i comen Tierra, i Madera, i todo lo que pueden haver, i eftiercol de Venados, i otras cofas, que dexo de contar; i creo averiguadamente, que fi en aquella Tierra huviefe piedras, las comerian. Guardan las efpinas del Pefcado, que comen, i de las Culebras, i otras cofas, para molerlo defpues todo, i comer el polvo de ello. Entre eftos no fe cargan los Hombres, ni llevan cofa de pefo, mas llevanlo las Mugeres, i los Viejos, que es la Gente que ellos en menos tienen. No tienen tanto amor à fus Hijos, como los que arriba diximos. Ai algunos entre ellos, que vfan pecado contra natura. Las Mugeres fon mui trabajadas, i para mucho: porque de veinte i quatro horas que ai entre dia, i noche, no tienen fino feis horas de defcanfo: i todo lo mas de la noche pafan en atiçar fus Hornos, para fecar aquellas Raìces, que comen; i defque amanefce comiençan à cabar, i à traer Leña, i Agua à fus Cafas, i dàr orden en las otras cofas, de que tienen necefidad. Los mas de eftos fon grandes Ladrones, porque aunque entre sì fon bien partidos, en bolviendo vno la cabeça, fu Hijo mifmo, ò fu Padre, le toma lo que puede. Mienten mui mucho, i fon grandes borrachos, i para efto beben ellos vna cierta cofa. Eftan tan vfados à correr, que fin defcanfar, ni canfar, corren defde la mañana hafta la noche, i figuen vn Venado; i de efta manera matan muchos de ellos, porque los figuen, hafta que los canfan; i algunas veces los toman vivos. Las Cafas de ellos fon de Efteras, pueftas fobre quatro Arcos, llevanlas acueftas, i mudanfe cada dos, ò tres dias, para bufcar de comer: ninguna cofa fiembran, que fe puedan aprovechar: es Gente mui alegre: por mucha hambre que tengan, por efo no dexan de bailar, ni de hacer fus Fieftas, i Areytos. Para ellos el mejor tiempo que eftos tienen, es quando comen las Tunas, porque entonces no tienen hambre, i todo el tiempo fe les pafa en bailar, i comen de ellas de noche, i de dia: todo el tiempo que les duran, exprimenlas, i abrenlas, i ponenlas à fecar; i defpues de fecas, ponenlas en vnas Seras, como Higos, i guardanlas para comer por el camino, quando fe buelven, i las cafcaras de ellas muelenlas, i hacenlas polvo. Muchas veces, eftando con eftos, nos acontefciò tres, ò quatro dias eftàr fin comer, porque no lo havia: ellos, por alegrarnos, nos decian, que no eftuviefemos triftes, que prefto havria Tunas, i comeriamos muchas, i beberiamos del çumo de ellas, i terniamos las barrigas mui grandes, i eftariamos mui contentos, i alegres, i fin hambre alguna: i defde el tiempo que efto nos decian, hafta que las Tunas fe huviefen de comer, havia cinco, ò feis Mefes: i en fin, huvimos de efperar aqueftos feis Mefes; i quando fue tiempo, fuimos à comer las Tunas: hallamos por la Tierra mui gran cantidad de Mofquitos, de tres maneras, que fon mui malos, i enojofos, i todo lo mas del Verano nos daban mucha fatiga: i para defendernos de ellos, haciamos al derredor de la Gente muchos fuegos de Leña podrida, i mojada, para que no ardiefen, i hiciefen humo; i efta defenfion nos daba otro trabajo, porque en toda la noche no haciamos fino llorar, del humo que en los ojos nos daba, i fobre efo gran calor, que nos caufaban los muchos fuegos, i faliamos à dormir à la Cofta; i fi alguna vez podiamos dormir, recordabannos à palos, para que tornafemos à encender los fuegos. Los de la Tierra adentro, para efto vfan otro remedio, tan incomportable, i mas que efte que he dicho; i es, andar con tiçones en las manos, quemando los Campos, i Montes, que topan, para que los Mofquitos huian, i tambien para facar debaxo de Tierra Lagartijas, i otras femejantes cofas, para comerlas: i tambien fuelen matar Venados, cercandolos con muchos fuegos, i vfan tambien efto, por quitar à los Animales el pafto, que la necefidad les haga ir à bufcarlo adonde ellos quieren, porque nunca hacen afiento con fus Cafas, fino donde ai Agua, i Leña, i alguna vez fe cargan todos de efta provifion, i vàn à bufcar los Venados, que mui ordinariamente eftan donde no ai Agua, ni Leña: i el dia que llegan matan Venados, i algunas otras cofas que pueden, i gaftan todo el Agua, i Leña en guifar de comer, i en los fuegos que hacen para defenderfe de los Mofquitos, i efperan otro dia para tomar algo que lleven para el camino; i quando parten, tales vàn de los Mofquitos, que parefce que tienen enfermedad de Sant Laçaro: i de efta manera fatisfacen fu hambre dos, ò tres veces en el año, à tan grande cofta como he dicho; i por haver pafado por ello, puedo afirmar, que ningun trabajo que fe fufra en el Mundo, iguala con efte. Por la Tierra ai muchos Venados, i otras Aves, i Animales, de las que atràs he contado. Alcançan aqui Vacas, i Yo las he vifto tres veces, i comido de ellas: i parefceme, que feran del tamaño de las de Efpaña: tienen los cuernos pequeños, como Morifcas, i el pelo mui largo, merino, como vna bernia, vnas fon pardillas, i otras negras; i à mi parefcer tienen mejor, i mas gruefa carne, que de las de acà. De las que no fon grandes, hacen los Indios Mantas para cubrirfe, i de las maiores hacen Çapatos, i Rodelas: eftas vienen de àcia el Norte, por la Tierra adelante, hafta la Cofta de la Florida, i tiendenfe por toda la Tierra mas de quatrocientas Leguas: i en todo efte camino, por los Valles por donde ellas vienen, baxan las Gentes, que por alli habitan, i fe mantienen de ellas, i meten en la Tierra grande cantidad de Cueros.
CAP. XIX. De como nos apartaron los Indios.
Quando fueron cumplidos los feis Mefes, que Yo eftuve con los Chriftianos, efperando à poner en efecto el concierto que teniamos hecho, los Indios fe fueron à las Tunas, que havia de alli à donde las havian de coger, hafta treinta Leguas: i ià que eftabamos para huirnos, los Indios con quien eftabamos, vnos con otros riñeron fobre vna Muger, i fe apuñearon, i apalearon, i defcalabraron vnos à otros; i con el grande enojo que huvieron, cada vno tomò fu Cafa, i fe fue à fu parte: de donde fue necefario, que todos los Chriftianos que alli eramos, tambien nos apartafemos, i en ninguna manera nos podimos juntar hafta otro Año: i en efte tiempo Yo pasè mui mala vida, anfi por la mucha hambre, como por el mal tratamiento, que de los Indios refcibia, que fue tal, que Yo me huve de huir tres veces de los Amos que tenia, i todos me anduvieron à bufcar, i poniendo diligencia para matarme; i Dios Nueftro Señor, por fu mifericordia, me quifo guardar, i amparar de ellos, i quando el tiempo de las Tunas tornò, en aquel mifmo lugar nos tornamos à juntar. Yà que teniamos concertado de huirnos, i feñalado el dia, aquel mifmo dia los Indios nos apartaron, i fuimos cada vno por fu parte: i Yo dixe à los otros Compañeros, que Yo los efperaria en las Tunas; hafta que la Luna fuefe llena: i efte dia era primero de Septiembre, i primero dia de Luna; i avifelos, que fi en efte tiempo no viniefen al concierto, Yo me iria folo, i los dexaria: i anfi nos apartamos, i cada vno fe fue con fus Indios, i Yo eftuve con los mios, hafta trece de Luna: i Yo tenia acordado de me huir à otros Indios, en fiendo la Luna llena; i à trece dias del Mes llegaron adonde Yo eftaba Andrès Dorantes, i Eftevanico, i dixeronme como dexaban à Caftillo con otros Indios, que fe llamaban Anagados, i que eftaban cerca de alli, i que havian pafado mucho trabajo, i que havian andado perdidos, i que otro dia adelante nueftros Indios fe mudaron àcia donde Caftillo eftaba, i iban à juntarfe con los que lo tenian, i hacerfe Amigos vnos de otros, porque hafta alli havian tenido Guerra: i de efta manera cobramos à Caftillo. En todo el tiempo que comiamos las Tunas, teniamos fed, i para remedio de efto bebiamos el çumo de las Tunas, i facabamoslo en vn hoio, que en la Tierra haciamos, i defque eftaba lleno, bebiamos de èl, hafta que nos hartabamos. Es dulce, i de color de Arrope: efto hacen, por falta de otras Vafijas. Ai muchas maneras de Tunas, i entre ellas ai algunas mui buenas, aunque à mi todas me parefcian afi, i nunca la hambre me diò efpacio para efcogerlas, ni parar mientes en quales eran mejores. Todas las mas de Gentes beben Agua llovediça, i recogida en algunas partes, porque aunque ai Rios, como nunca eftan de afiento, nunca tienen Agua conofcida, ni feñalada. Por toda la Tierra ai mui grandes, i hermofas Dehefas, i de mui buenos paftos para Ganados; i parefceme, que feria Tierra mui fructifera, fi fuefe labrada, i habitada de Gente de raçon. No vimos Sierra en toda ella, en tanto que en ella eftuvimos. Aquellos Indios nos dixeron, que otros eftaban mas adelante, llamados Camones, que viven àcia la Cofta, i havian muerto toda la Gente, que venia en la Barca de Peñalofa, i Tellez, i que venian tan flacos, que aunque los mataban no fe defendian: i afi los acabaron todos, i nos moftraron Ropas, i Armas de ellos, i dixeron, que la Barca eftaba alli al travès. Efta es la quinta Barca, que faltaba, porque la del Governador ià diximos como la Mar la llevò: i la del Contador, i los Frailes la havian vifto echada al travès en la Cofta, i Efquivèl contò el fin de ellos. Las dos, en que Caftillo, i Yo, i Dorantes ibamos, ià hemos contado, como junto à la Isla de Malhado fe hundieron.
CAP. XX. De como nos huimos.
Defpues de havernos mudado, defde à dos dias nos encomendamos à Dios Nueftro Señor, i nos fuimos huiendo, confiando, qne aunque era ià tarde, i las Tunas fe acababan, con los frutos que quedarian en el Campo, podriamos andar buena parte de Tierra. Yendo aquel dia nueftro camino, con harto temor que los Indios nos havian de feguir, vimos vnos humos, i iendo à ellos, defpues de Vifperas llegamos allà, do vimos vn Indio, que como viò que ibamos à èl, huiò, fin querernos aguardar: nofotros embiamos al Negro tras de èl, i como viò que iba folo, aguardòlo. El Negro le dixo, que ibamos à bufcar aquella Gente, que hacia aquellos humos. El refpondiò, que cerca de alli eftaban las Cafas, i que nos guiaria allà, i afi lo fuimos figuiendo: i èl corriò à dàr avifo de como ibamos, i à puefta del Sol vimos las Cafas: i dos tiros de Ballefta antes que llegafemos à ellas, hallamos quatro Indios, que nos efperaban, i nos refcibieron bien. Diximosles, en Lengua de Mariames, que ibamos à bufcallos: i ellos moftraron, que fe holgaban con nueftra compañia, i anfi nos llevaron à fus Cafas; i à Dorantes, i al Negro apofentaron en Cafa de vn Fifico: i à mi, i à Caftillo en Cafa de otro. Eftos tienen otra Lengua, i llamanfe Avavares, i fon aquellos que folian llevar los Arcos à los nueftros, i iban à contratar con ellos; i aunque fon de otra Nacion, i Lengua, entienden la Lengua de aquellos con quien antes eftabamos, i aquel mifmo dia havian llegado alli con fus Cafas. Luego el Pueblo nos ofrefciò muchas Tunas, porque ià ellos tenian noticia de nofotros, i como curabamos, i de las maravillas, que Nueftro Señor con nofotros obraba (que aunque no huviera otras) harto grandes eran abrirnos caminos por Tierra tan defpoblada, i darnos Gente, por donde muchos tiempos no la havia, i librarnos de tantos peligros, i no permitir que nos matafen, i fuftentarnos con tanta hambre, i poner aquellas Gentes en coraçon, que nos tratafen bien, como adelante dirèmos.
CAP. XXI. De como curamos aqui vnos dolientes.
Aquella mifma noche, que llegamos, vinieron vnos Indios à Caftillo, i dixeronle, que eftaban mui malos de la cabeça, rogandole, que los curafe; i defpues que los huvo fantiguado, i encomendado à Dios, en aquel punto los Indios dixeron, que todo el mal fe les havia quitado: i fueron à fus Cafas, i truxeron muchas Tunas, i vn pedaço de carne de Venado, cofa, que no fabiamos què cofa era; i como efto entre ellos fe publicò, vinieron otros muchos enfermos en aquella noche, à que los fanafe, i cada vno traìa vn pedaço de Venado: i tantos eran, que no fabiamos adonde poner la carne. Dimos muchas gracias à Dios, porque cada dia iba crefciendo fu mifericordia, i mercedes; i defpues que fe acabaron las curas, començaron à bailar, i hacer fus Areytos, i Fieftas, hafta otro dia que el Sol faliò: i durò la fiefta tres dias, por haver nofotros venido, i al cabo de ellos les preguntamos por la Tierra de adelante, i por la Gente que en ella hallariamos, i los Mantenimientos que en ella havia? Refpondieronnos, que por toda aquella Tierra havia muchas Tunas, mas que ià eran acabadas, i que ninguna Gente havia, porque todos eran idos à fus Cafas, con haver ià cogido las Tunas: i que la Tierra era mui fria, i en ella havia mui pocos Cueros. Nofotros, viendo efto, que ià el Invierno, i tiempo frio entraba, acordamos de pafarlo con eftos. A cabo de cinco dias, que alli haviamos llegado, fe partieron à bufcar otras Tunas, adonde havia otra Gente de otras Nafciones, i Lenguas; i andadas cinco jornadas, con mui grande hambre, porque en el camino no havia Tunas, ni otra Fruta ninguna, allegamos à vn Rio, donde afentamos nueftras Cafas, i defpues de afentadas, fuimos à bufcar vna Fruta de vnos Arboles, que es como Hieros: i como por toda efta Tierra no ai Caminos, Yo me detuve mas en bufcarla: la Gente fe bolviò, i Yo quedè folo, i viniendo à bufcarlos, aquella noche me perdì; i plugò à Dios, que hallè vn Arbol ardiendo, i al fuego de èl pasè aquel frio aquella noche, i à la mañana Yo me carguè de Leña, i tomè dos tiçones, i bolvì à bufcarlos, i anduve de efta manera cinco dias, fiempre con mi lumbre, i carga de Leña, porque fi el fuego fe me matafe en parte donde no tuviefe Leña, como en muchas partes no la havia, tuviefe de que hacer otros tiçones, i no me quedafe fin lumbre, porque para el frio Yo no tenia otro remedio, por andar defnudo, como nafcì; i para las noches Yo tenia efte remedio, que me iba à las matas del Monte, que eftaba cerca de los Rios, i paraba en ellas, antes que el Sol fe pufiefe, i en la Tierra hacia vn hoio, i en èl echaba mucha Leña, que fe cria en muchos Arboles, de que por alli ai mui gran cantidad, i juntaba mucha Leña, de la que eftaba caìda, i feca de los Arboles, i al derredor de aquel hoio hacia quatro fuegos en Cruz, i Yo tenia cargo, i cuidado de rehacer el fuego de rato en rato, i hacia vnas gavillas de paja larga, que por alli ai, con que me cubria en aquel hoio: i de efta manera me amparaba del frio de las noches; i vna de ellas el fuego caiò en la paja, con que Yo eftaba cubierto, i eftando Yo durmiendo en el hoio, començò à arder mui recio, i por mucha priefa que Yo me dì à falir, todavia faquè feñal en los cabellos del peligro en que havia eftado. En todo efte tiempo no comì bocado, ni hallè cofa, que pudiefe comer: i como traìa los pies defcalços, corriòme de ellos mucha fangre; i Dios vsò conmigo de mifericordia, que en todo efte tiempo no ventò el Norte, porque de otra manera ningun remedio havia de Yo vivir; i à cabo de cinco dias lleguè à vna Ribera de vn Rio, donde Yo hallè à mis Indios, que ellos, i los Chriftianos me contaban ià por muerto, i fiempre creìan, que alguna Vivora me havia mordido. Todos huvieron gran placer de verme, principalmente los Chriftianos, i me dixeron, que hafta entonces havian caminado con mucha hambre, que efta era la caufa, que no me havian bufcado: i aquella noche me dieron de las Tunas que tenian; i otro dia partimos de alli, i fuimos donde hallamos muchas Tunas, con que todos fatisfacieron fu gran hambre; i nofotros dimos muchas gracias à Nueftro Señor, porque nunca nos faltaba fu remedio.
CAP. XXII. Como otro dia nos truxeron otros enfermos.
Otro Dia de mañana vinieron alli muchos Indios, i traìan cinco enfermos, que eftaban tollidos, i mui malos, i venian en bufca de Caftillo, que los curafe: i cada vno de los enfermos ofrefciò fu Arcos, i Flechas, i èl los refcibiò, i à puefta del Sol los fantiguò, i encomendò à Dios Nueftro Señor, i todos le fuplicamos, con la mejor manera que podiamos, les embiafe falud: pues èl via, que no havia otro remedio para que aquella Gente nos aiudafe, i faliefemos de tan miferable vida, i èl lo hiço tan mifericordiofamente, que venida la mañana, todos amanefcieron tan buenos, i fanos, i fe fueron tan recios, como fi nunca hovieran tenido mal ninguno. Efto causò, entre ellos, mui gran admiracion, i à nofotros defpertò, que diefemos muchas gracias à Nueftro Señor, à que mas enteramente conofciefemos fu bondad, i tuviefemos firme efperança, que nos havia de librar, i traer donde le pudiefemos fervir; i de mi sè decir, que fiempre tuve efperança en fu mifericordia, que me havia de facar de aquella captividad, i afi Yo lo hablè fiempre à mis Compañeros. Como los Indios fueron idos, i llevaron fus Indios fanos, partimos donde eftaban otros comiendo Tunas, i eftos fe llaman Cutalches, i Malicones, que fon otras Lenguas: i junto con ellos havia otros, que fe llamaban Coayos, i Sufolas, i de otra parte otros, llamados Atayos, i eftos tenian Guerra con los Sufolas, con quien fe flechaban cada dia; i como por toda la Tierra no fe hablafe fino en los mifterios, que Dios Nueftro Señor con nofotros obraba, venian de muchas partes à bufcarnos, para que los curafemos; i à cabo de dos dias, que alli llegaron, vinieron à nofotros vnos Indios de los Sufolas, i rogaron à Caftillo, que fuefe à curar vn herido, i otros enfermos, i dixeron, que entre ellos quedaba vno, que eftaba mui al cabo. Caftillo era Medico mui temerofo, principalmente quando las curas eran mui temerofas, i peligrofas, i creìa, que fus pecados havian de eftorvar, que no todas veces fufcediefe bien el curar. Los Indios me dixeron, que Yo fuefe à curarlos, porque ellos me querian bien, i fe acordaban, que les havia curado en las Nueces, i por aquello nos havian dado Nueces, i Cueros; i efto havia pafado, quando Yo vine à juntarme con los Chriftianos, i afi huve de ir con ellos: i fueron conmigo Dorantes, i Eftevanico; i quando lleguè cerca de los Ranchos, que ellos tenian, Yo vì el enfermo, que ibamos à curar, que eftaba muerto, porque eftaba mucha Gente al derredor de èl llorando, i fu Cafa deshecha, que es feñal, que el dueño eftaba muerto; i anfi, quando Yo lleguè, hallè el Indio los ojos bueltos, i fin ningun pulfo, i con todas feñales de muerto, fegun à mi me parefciò, i lo mifmo dixo Dorantes: Yo le quitè vna Eftera, que tenia encima, con que eftaba cubierto, i lo mejor que pude, fupliquè à Nueftro Señor fuefe fervido de dàr falud à aquel, i à todos los otros, que de ella tenian necefidad; i defpues de fantiguado, i foplado muchas veces, me traxeron fu Arco, i me lo dieron, i vna Sera de Tunas molidas, i llevaronme à curar otros muchos, que eftaban malos de modorra, i me dieron otras dos Seras de Tunas, las quales dì à nueftros Indios, que con nofotros havian venido; i hecho efto, nos bolvimos à nueftro Apofento: i nueftros Indios, à quien dì las Tunas, fe quedaron allà, i à la noche fe bolvieron à fus Cafas, i dixeron, que aquel eftaba muerto, i Yo havia curado en prefencia de ellos, fe havia levantado bueno, i fe havia pafeado, i comido, i hablado con ellos, i que todos quantos havia curado, quedaban fanos, i mui alegres. Efto causò mui gran admiracion, i efpanto, i en toda la Tierra no fe hablaba en otra cofa. Todos aquellos à quien efta fama llegaba, nos venian à bufcar, para que los curafemos, i fantiguafemos fus Hijos; i quando los Indios, que eftaban en compañia de los nueftros, que eran los Cutalchiches, fe hovieron de ir à fu Tierra, antes que fe partiefen nos ofrefcieron todas las Tunas, que para fu camino tenian, fin que ninguna les quedafe: i dieronnos Pedernales, tan largos como palmo i medio, con que ellos cortan, i es entre ellos cofa de mui gran eftima. Rogaronnos, que nos acordafemos de ellos, i rogafemos à Dios, que fiempre eftuviefen buenos, i nofotros fe lo prometimos: i con efto partieron los mas contentos Hombres del Mundo, haviendonos dado todo lo mejor que tenian. Nofotros eftuvimos con aquellos Indios Avavares ocho Mefes, i efta cuenta haciamos por las Lunas. En todo efte tiempo nos venian de muchas partes à bufcar, i decian, que verdaderamente nofotros eramos Hijos del Sol. Dorantes, i el Negro, hafta alli no havian curado: mas por la mucha importunidad que teniamos, viniendonos de muchas partes à bufcar, venimos todos à fer Medicos, aunque en atrevimiento, i ofar acometer, qualquier cura, era Yo mas feñalado entre ellos; i ninguno jamàs curamos, que no nos dixefe, que quedaba fano: i tanta confiança tenian, que havian de fanar, fi nofotros los curafemos, que creìan, que en tanto que nofotros alli eftuviefemos, ninguno de ellos havia de morir. Eftos, i los de mas atràs, nos contaron vna cofa mui eftraña, i por la cuenta que nos figuraron, parefcia que havia quince, ò diez i feis Años, que havia acontefcido, que decian, que por aquella Tierra anduvo vn Hombre, que ellos llaman Mala cofa, i que era pequeño de cuerpo, i que tenia barbas, aunque nunca claramente le pudieron vèr el roftro, i que guando venia à la Cafa, donde eftaban, fe les levantaban los cabellos, i temblaban, i luego parefcia à la puerta de la Cafa vn tiçon ardiendo: i luego aquel Hombre entraba, i tomaba al que queria de ellos, i dabales tres cuchilladas grandes por las hijadas, con vn Pedernal mui agudo, tan ancho como vna mano, i dos palmos en luengo, i metia la mano por aquellas cuchilladas, i facabales las tripas, i que cortaba de vna tripa poco mas, ò menos de vn palmo, i aquello que cortaba echaba en las brafas, i luego le daba tres cuchilladas en vn braço; i la fegunda daba por la fangradura, i defconcertabafelo, i dende à poco fe lo tornaba à concertar, i poniale las manos fobre las heridas, i deciannos, que luego quedaban fanos: i que muchas veces, quando bailaban, aparefcia entre ellos en habito de Muger vnas veces, i otras como Hombre: i quando èl queria, tomaba el Buhìo, ò Cafa, i fubiala en alto, i dende à vn poco caia con ella, i daba mui gran golpe. Tambien nos contaron, que muchas veces le dieron de comer, i que nunca jamàs comiò, i que le preguntaban donde venia, i à què parte tenia fu Cafa, i que les moftrò vna hendedura de la Tierra, i dixo, que fu Cafa era allà debaxo. De eftas cofas, que ellos nos decian, nofotros nos reìamos mucho, burlando de ellas: i como ellos vieron que no lo creìamos, truxeron muchos de aquellos, que decian que èl havia tomado, i vimos las feñales de las cuchilladas, que èl havia dado en los lugares, en la manera que ellos contaban. Nofotros les diximos, que aquel era vn malo; i de la mejor manera que podimos les dabamos à entender, que fi ellos creiefen en Dios Nueftro Señor, i fuefen Chriftianos, como nofotros, no ternian miedo de aquel, ni èl ofaria venir à hacelles aquellas cofas; i que tuviefen por cierto, que en tanto que nofotros en la Tierra eftuviefemos, èl no ofaria parefcer en ella. De efto fe holgaron ellos mucho, i perdieron mucha parte del temor que tenian. Eftos Indios nos dixeron, que havian vifto al Afturiano, i à Figueroa con otros, que adelante en la Cofta eftaban, à quien nofotros llamabamos de los Higos. Toda efta Gente no conofcian los Tiempos por el Sol, ni la Luna, ni tienen cuenta del Mes, i Año, i mas entienden, i faben las diferencias de los Tiempos, quando las Frutas vienen à madurar, i en tiempo que muere el Pefcado, i el aparefcer de las Eftrellas, en que fon mui dieftros, i exercitados. Con eftos fiempre fuimos bien tratados, aunque lo que haviamos de comer lo cababamos, i traìamos nueftras cargas de Agua, i Leña. Sus Cafas, i Mantenimientos fon como las de los pafados, aunque tienen mui maior hambre, porque no alcançan Maìz, ni Bellotas, ni Nueces. Anduvimos fiempre encueros como ellos, i de noche nos cubriamos con Cueros de Venado. De ocho Mefes, que con ellos eftuvimos, los feis padefcimos mucha hambre, que tampoco alcançan Pefcado. Y al cabo de efte tiempo, ià las Tunas començaban à madurar, i fin que de ellos fuefemos fentidos, nos fuimos à otros, que adelante eftaban, llamados Maliacones: eftos eftaban vna jornada de alli, donde Yo, i el Negro llegamos. A cabo de los tres dias embiè, que traxefe à Caftillo, i à Dorantes; i venidos, nos partimos todos juntos con los Indios, que iban à comer vna Frutilla de vnos Arboles, de que fe mantienen diez, ò doce dias, entretanto que las Tunas vienen; i alli fe juntaron con eftos otros Indios, que fe llaman Arbadaos, i à eftos hallamos mui enfermos, i flacos, i hinchados: tanto, que nos maravillamos mucho, i los Indios con quien haviamos venido fe bolvieron por el mifmo camino: i nofotros les diximos, que nos queriamos quedar con aquellos, de que ellos moftraron pefar; i afi nos quedamos en el Campo con aquellos, cerca de aquellas Cafas; i quando ellos nos vieron, juntaronfe, defpues de haver hablado entre sì, i cada vno de ellos tomò el fuio por la mano, i nos llevaron à fus Cafas. Con eftos padefcimos mas hambre, que con los otros, porque en todo el dia no comiamos mas de dos puños de aquella Fruta (la qual eftaba verde) tenia tanta leche, que nos quemaba las bocas: i con tener falta de Agua, daba mucha fed, à quien la comia; i como la hambre fuefe tanta, nofotros compramosles dos Perros, i à trueco de ellos les dimos vnas Redes, i otras cofas, i vn Cuero, con que Yo me cubria. Yà he dicho, como por toda efta Tierra anduvimos defnudos, i como no eftabamos acoftumbrados à ello, à manera de Serpientes, mudabamos los Cueros dos veces en el año: i con el Sol, i Aire hacianfenos en los pechos, i en las efpaldas, vnos empeines mui grandes, de que refcebiamos mui gran pena, por raçon de las mui grandes cargas, que traìamos, que eran mui pefadas, i hacian, que las cuerdas fe nos metian por los braços; i la Tierra es tan afpera, i tan cerrada, que muchas veces haciamos Leña en Montes, que quando la acababamos de facar, nos corria por muchas partes fangre, de las efpinas, i matas con que topabamos, que nos rompian por donde alcançaban. A las veces me acontefciò hacer Leña, donde defpues de haverme coftado mucha fangre, no la podia facar, ni acueftas, ni arraftrando. No tenia, quando en eftos trabajos me via, otro remedio, ni confuelo, fino penfar en la Pafion de Nueftro Redemptor Jefu-Chrifto, i en la Sangre, que por mi derramò, i confiderar quanto mas feria el tormento, que de las Efpinas èl padefciò, que no aquel, que Yo entonces fufria. Contrataba con eftos Indios, haciendoles Peines, i con Arcos, i con Flechas, i con Redes. Haciamos Efteras, que fon Cafas, de que ellos tienen mucha necefidad: i aunque lo faben hacer, no quieren ocuparfe en nada, por bufcar entretanto que comer, i quando entienden en efto, pafan mui gran hambre. Otras veces me mandaban raer Cueros, i ablandarlos: i la maior profperidad en que Yo alli me vì, era, el dia que me daban à raer alguno, porque Yo lo raìa mui mucho, i comia de aquellas raeduras, i aquello me baftaba para dos, ò tres dias. Tambien nos acontefció con eftos, i con los que atràs havemos dexado, darnos vn pedaço de carne, i comernoslo afi crudo, porque fi lo pufieramos à afar, el primer Indio que llegaba, fe lo llevaba, i comia: parefcianos, que no era bien ponerla en efta ventura, i tambien nofotros no eftabamos tales, que nos dabamos pena comerlo afado, i no lo podiamos tambien pafar como crudo. Efta es la vida; que alli tuvimos, i aquel poco fuftentamiento lo ganabamos con los Refcates, que por nueftras manos hecimos.
CAP. XXIII. Como nos partimos, defpues de haver comido los Perros.