Loz. Señor, porque me vencés de gentileza, y no sé qué responda, y no quise bien á hombre en este mundo, sino á vuestra merced, que me tira el sangre.
Com. ¡Oh cuerpo de mí! ¿y por ahí me tirais? soy perro viejo y no me dexo morder; pero si vos mandais, sería yo vuestro por servir de todo.
Loz. Señor, yo me llamo Sancho.
Com. ¿Qué come ese vuestro criado?
Loz. Señor, lo que come el lobo.
Com. Eso es porque no hay pastor ni perro que se lo defienda.
Loz. Señor, no, sino que la oveja es mansa, y perdonáme, que todo comendador, para ser natural, ha de ser portugues ó galiciano.
Com. Dóla á todos los diablos, y qué labia tiene, si tuviera chimenea.
Notario. Señora Lozana, ¿así os pasais?
Loz. Señor, no miraba, y voy corriendo porque mi negro criado se enoja, que no tiene dinero para gastar, y vóyselo á dar, que están en mi caxa seis julios y medio, que dice que quiere pagar cierta leña.