Loz. ¿Cómo caiste?

Ramp. Por apartarme de una rata grande caí.

Trinch. Señora, voto á Dios, que esto vale mill ducados, salir de prision y caer en la melcocha, por no morir malogrado á las uñas de aquella leona.

Loz. Señor, es desgraciado y torpe el mal aventurado.

Trinch. Yo me voy, váyase á lavar al rio.

Loz. Vení, señor, y tomá un poco de letuario.

Trinch. No puedo, que tengo de trinchar á mi amo.

Loz. Buen olor llevais vos para trinchar, is oliendo á mierda perfeta, trinchá lo que vos quisiéredes, por eso no dexo de ser vuestra.

Trinch. Yo, de vuestra merced, y acuérdese.

Loz. Soy contenta; veisla, está á la gelosía, cara de rosa, yo quiero ir aquí á casa de una mi perrochiana, luégo torno.