Sag. ¿Qué, por vuestra vida, señora Lozana?

Loz. Cuando los romanos vencieron y señorearon toda la tierra de Levante, ordenaron que en señal de tributo, les enviasen doce hijos primogénitos, los cuales, viniendo muy adornados de joyas y vestidos, traian sus banderas en las manos, y por armas un letrero que decia en latin: Quis major unquam Israel, y ansí lo cantaban los niños hierosolimitanos, los romanos, como sintieran la cancion, hicieron salir sus niños vestidos á la antigua, y con las banderas del Senado en las manos, y como los romanos no tenian sino una † blanca en campo roxo, que Constantino les dió por armas, hacen poner debaxo de la † una S. y una P. y una R., de manera que, como ellos decian, ¿quién fué jamas mayor que el pueblo israelítico? estotros les respondieron con sus armas, diciendo: Senatus Populusque Romanus; ansí que, como vos decís, que quién se halla mayor que la Celidonia, yo digo: Lozana y Rampin en Roma.

Sag. Por vida del gran maestro de Ródas, que me convideis á comer sólo por estar debaxo de vuestra bandera.

Loz. ¿Por qué no? entrá en vuestra casa y mia, y de todos los buenos, que más ventura teneis que seso, pero entrá cantando: ¿Quién mayor que la Celidonia? Lozana y Rampin en Roma.

Sag. Soy contento, y áun bailar como oso en colmenar, alojado á discrecion.

Loz. Calla, loco, caxcos de agua, que está arriba madona Divicia, y alojarás tu caballo.

Sag. Beso las manos de sus alfardillas, que, voto á Dios, que os arrastra la caridad como gramalla de luto.

Loz. Y á tí la ventura, que naciste de pié.

Sag. Voto á mí que nací con lo mio delante.

Loz. Bien se te parece en ese remolino, cierra la puerta y sube pasico, y ten discrecion.