Cómo salió la Lozana con su canastillo debaxo, con diversas cosas para su oficio, y fué en casa de cuatro cortesanas favoridas, y sacó de cada una, en partes, provision de quien más podia.
Loz. ¿Quién son aquellos tres galanes que están allí? cúbranse cuanto quisieren, que de saber tengo si son pleiteantes. Andá ya, ¿por mi vida para mí todas esas cosas? descubrí que lo sirva yo, que un beso ganarés.
Gal. ¿Y yo? señora Lozana.
Loz. Y vos beso y abracijo; ¿qué cosa es ésta? ¿quién os dixo que yo habia de ir á casa de la señora Xerezana? ya sé que le distes anoche música de flautas de aciprés, porque huelan, y no sea menester que intervenga yo á poner bemol; hacé cuanto quisiéredes, que á las manos me vernés.
Ovid. ¿Cuándo?
Loz. Luégo, vengan vuestras mercedes cuando yo sea entrada, que me tengo de salir presto, que es hoy sábado, y tengo de tornar á casa, que si vienen algunas putas orientales y no me hallan, se van enojadas, y no las quiero perder, que no valgo nada sin ellas, y máxime agora que son pocas y locas.
Gal. Señora Lozana, decí á la señora Xerezana que nos abra, y terciá vos lo que pudiéredes, y veis aquí la turquina que me demandastes.
Loz. Pues miren vuestras mercedes, que si fuere cosa que podeis entrar, yo porné este mi paño listado á la ventana, y entónces llamá.
Gal. Sea ansí; alegre va la puta vieja encrucijada, voto á Dios, mejor cosa no hice en mi vida que dalle esta turquina, que ésta es la hora que me hace entrar en su gracia, cosa que no podia acabar con cuanto he dado á sus mozos y fantescas, que no me han aprovechado nada, tanto como hará agora la Lozana, que es la mejor acordante que nunca nació, y parece que no pone mano en ello; vello hemos, ya llamá, y la señora está á la ventana, vámonos por acá, que volverémos.
Xerezana. Hola, mozos, abrí allí, que viene la Lozana y sus adherentes; mirá, vosotros id abaxo y hacelda rabiar, y decí que es estada aquí una jodía, que me afeitó, y que agora se vá, y que va en casa de la su favorida la Pimpinela, si queremos ver lidia de toros, y yo diré que porque se tardó pensé que no viniera.