Crist. Señores, yo os diré, dixo: si te dió en la cabeza, válate Santa Elena, si te dió en los hombros, válante los Apóstoles todos, si te dió en el corazon válgate el Salvador; y mandóme que lo sahumase con romero, y ansí lo haré por contentar á su madre, y por dalle ganancia á la Lozana, que en esta quemadura me ha puesto leche de narices.

Gal. Mas no de las suyas.

Crist. Y vuestras mercedes queden con Dios.

Ovid. Señora Cristina, somos á vuestro servicio, id con la paz de Dios.

Gal. Quien no se arriesga no gana nada; son venidas á Roma mil españolas, que saben hacer de sus manos maravillas, y no tienen un pan que comer, y esta plemática de putas y arancel de comunidades, que voto á Dios que no sabe hilar, y nunca la ví coser de dos puntos arriba, su mozo friega y barre, á todos da que hacer, y nunca entiende sino ¿qué guisarémos, que será bueno para comer? la tal cosa yo la sé hacer, y el tal manjar cómprelo vuestra merced, que es bueno, y daca especia, azúcar, trae canela, miel, manteca, vé por huevos, trae tuétanos de vaca, azafran, y mira si venden culantro verde; no ceja jamas, y todo de bolsa ajena.

Ovid. Oh pese al turco; pues veis que no siembra y coge, no tiene ganado y tiene quesos, que aquella vieja se los trajo, y la otra granadas sin tener huerto, y huevos sin tener gallinas, y otras muchas cosas, que su audacia y su no tener la hacen afortunada.

Gal. Es porque no tiene pleitos ni letigios que le turen de una audencia á la otra, como nosotros, que no bastan las bibalías que damos á notarios y procuradores, que tambien es menester el su solicitar para nuestros negocios acabar.

Ovid. Es alquimio de putas, y trae definiciones con sentencias, oxalá sin dilaciones, y de esta manera no batiendo moneda la tiene, y huerta, y pegujar, y roza sin rozar, como hacen munchos, que como no saben sino expender lo ganado de sus pasados, cuando se ven sin arte y sin pecunia métense frailes por comer en comun.


MAMOTRETO LVII.