Cir. Pues sea ansí, señora Lozana, diga barba que haga. No querria que más valiese mi capa de lo que ésta gana, ya es entrada, esperemos, y verémos la clareza que Dios puso en esta italiana, que dicen que cuando bebe se le parece el agua y se le pueden contar las venas; veislas las dos, hable vuestra merced, que yo no sé qué le decir.

Méd. Madona Clarina, séale recomendada la señora Lozana.

Clar. Oida, me recomiendo; dime, Lozana, ¿quién son aquéllos?

Loz. Señora, el uno es de Orgaz y el otro de Jamilena, que medicaba y iba por leña, y metia todas las orinas juntas, por saber el mal de la comunidad; señora, vamos á la loja.

Clar. Andemos; decíme, ¿qué cosa hay aquí en aquesta escátula?

Loz. Madona, unos polvos para los dientes, que no se caigan jamas.

Clar. ¿Y esto?

Loz. Para los ojos.

Clar. Díme, española, ¿es para mí?

Loz. Madona no, que es para madona Alvina, la de Aviñon.