Loz. Mancebo de bien, llegaos acá y mostráme la mano. Mirá qué señal tenés en el monte de Mercurio y uñas de rapiña, guardaos de tomar lo ajeno, que peligraréis.
Nap. A estotro bizarro me mirá.
Loz. Ese barbitaheño, ¿cómo se llama? Vení, vení; este monte de Vénus está muy alto; vuestro peligro está señalado en Saturno, de una prision, en el monte de la luna, peligro por mar.
Rampin. Caminar por do va el buey.
Loz. Mostrá esotra mano.
Ramp. ¿Qué quereis ver? que mi ventura ya la sé: decíme vos, ¿dónde dormiré esta noche?
Loz. ¿Dónde? Donde no soñastes.
Ramp. No sea en la prision y venga lo que viniere.
Loz. Señora, este vuestro hijo más es venturoso que no pensais; ¿qué edad tiene?
Nap. De diez años le sacamos los bracicos y tomó fuerza en los lomos.