Loz. Vamos, que aquel vuestro tio sin pecado podria traer albarda, ella parece de buena condicion, yo la tengo de vezar muchas cosas que sé.
Ramp. Deso os guardá; no vezeis á ninguna lo que sabeis, guardadlo para cuando lo habréis menester, y si no viene vuestro marido, podréis vos ganar la vida, que yo diré á todas que sabeis más que mi madre, y si quereis que esté con vos os iré á vender lo que hiciéredes, y os pregonaré que traés secretos de Levante.
Loz. Pues vení acá, que eso mismo quiero yo, que vos esteis comigo, mirá que yo no tengo marido, ni péname el amor, y de aquí os digo que os tomé vestido y harto como barba de rey, y no quiero que fatigueis, sino que os hagais sordo y bobo, y calleis aunque yo os riña y os trate de mozo, que vos llevaréis lo mejor, y lo que yo ganáre sabeldo vos guardar, y veréis si habrémos menester á nadie: á mí me quedan aquí cuatro ducados para remediarme, id, compráme vos soliman, y lo haré labrado, que no lo sepan mirar cuantas lo hacen en esta tierra que lo hago á la cordobesa, con saliva y al sol, que esto dicen que es lo que hace la madre á la hija, esotro es lo que hace la cuñada á la cuñada, con agua y al fuego, y si miran que no falte, ni sé qué me sería bueno, y desto haré yo para el comun, mas agora he menester que sea loada, y cómo la primera vez les hará buena cara siempre diré que lo paguen bien que es de muncha costa y gran trabajo.
Ramp. Aquí es el Aduana, mirá si querés algo.
Loz. ¿Que aduanaré? vos me habés llevado la flor.
Ramp. ¿Veis allí una casa que se alquila?
Loz. Veámosla.
Ramp. Ya yo la he visto; que moraba una putilla allí, y tiene una cámara y una saleta, y paga diez ducados de carlines al año, que son siete é medio de oro, y ella la pagaba de en tres en tres meses, que serien veinte é cinco carlines por tres meses; y buscarémos un colchon y una silla para que hincha la sala, y así pasaréis hasta que vais entendiendo y conosciendo.
Loz. Bien decís; pues vamos á mercar un morterito chiquito, para comenzar á hacer qualque cosa que dé principio al arte.
Ramp. Sea ansí, yo os lo traeré. Vamos primero á hablar con un jodío, que se llama Trigo, que él os alquilará todo lo que habeis menester, y áun tomará la casa sobre sí.