Loz. ¿Qué es eso?
Ramp. La mancha y dará para la casa; ¿quereis que abra?
Loz. Asomaos y decí que éntre.
Ramp. Pues mojaos los ojos, que les dixe que llorábades.
Loz. Sí haré.
Ramp. Señores, si les place entrar.
Mac. ¡Oh cuerpo de mí! no deseamos otra cosa. Besamos las manos de vuestra merced.
Loz. Señores, yo las vuestras; siéntense aquí sobre este cofre, que como mi ropa viene por mar y no es llegada, estoy encogida, que nunca en tal me vi.
Mac. Señora, vos en medio, porque sea del todo en vos la virtud, que la lindeza ya la tenés.
Loz. Señor, yo no soy hermosa, mas así me quieren en mi casa.