Mac. Yo no lo digo por eso, que lo sois, voto á mí pecador; señora, esta tierra tiene una condicion, que quien toma placer poco ó asaz, vive muncho, y por el contrario; así que quiero decir que lo que se debe este señor y yo lo pagarémos, y tomá vos placer, y aunque sea descortesía con licencia y seguridad me perdonará.

Loz. ¿Así lo hacés? más vale ese beso que la medalla que traés en la gorra.

Mac. Por mi vida, señora, ¿súpoos bien?

Loz. Señor, es beso de caballero, y no podia ser sino sabroso.

Mac. Pues, señora, servíos de la medalla y de la gorra, por mi amor, y por vida de vuestra merced, que os dicen bien, no en balde os decís la Lozana, que todo os está bien; señora, dad licencia á vuestro criado que se vaya con este señor, mi amo, y me enviará otra con que me vaya.

Loz. Vuestra merced puede mandar como de suyo, vaya donde mandáre.

Balijero. Señora, ¿manda vuestra merced que venga con mi balija?

Loz. Señor, segun la balija.

Balij. Señora, llena, y verné á la noche.

Loz. Señor, vení, que antorcha hay para que os vais.