Balij. Beso las manos de vuestra merced; vení vos, hermano, que lo manda su merced.
Ramp. Sí haré; comience á caminar.
Balij. Decime, hermano, ¿esta señora tiene ninguno que haga por ella?
Ramp. Señor, no.
Balij. Pues ¿quién la traxo?
Ramp. Viene á pleitear ciertos dineros que la deben.
Balij. Si ansí es, bien es; tomá y llevalde esta gorra de grana á aquel caballero, y decí á la señora que cene esto por amor de mí, que sé que le sabrán bien, que son empanadas.
Ramp. Señor, sí; más estimará esto que si fuera otra cosa, porque es gran comedora de pescado.
Balij. Por eso mejor, que yo enviaré el vino, y será de lo que bebe su señoría.
Ramp. Señor, sí.