Otra pregunta que hace la Lozana al Balijero cuando se levanta.

Loz. Decíme, señor, esas putas, ó cortesanas, ó como las llamais, ¿son todas desta tierra?

Balij. Señora, no, hay de todas naciones; hay españolas castellanas, vizcaínas, montañesas, galicianas, asturianas, toledanas, andaluzas, granadinas, portuguesas, navarras, catalanas y valencianas, aragonesas, mallorquinas, sardas, corsas, sicilianas, napolitanas, brucesas, pullesas, calabresas, romanescas, aquilanas, senesas, florentinas, pisanas, luquesas, boloñesas, venecianas, milanesas, lombardas, ferraresas, modonesas, brecianas, mantuanas, raveñanas, pesauranas, urbinesas, paduanas, veronesas, vicentinas, perusinas, novaresas, cremonesas, alexandrinas, vercelesas, bergamascas, trevijanas, piedemontesas, saboyanas, provenzanas, bretonas, gasconas, francesas, borgoñonas, inglesas, flamencas, tudescas, esclavonas y albanesas, candiotas, bohemias, húngaras, polacas, tramontanas y griegas.

Loz. Ginovesas os olvidais.

Balij. Ésas, señora, sonlo en su tierra, que aquí son esclavas, ó vestidas á la ginovesa por cualque respeto.

Loz. ¿Y malaguesas?

Balij. Todas son maliñas y de mala digestion.

Loz. Dígame, señor, ¿y todas estas cómo viven, y de qué?

Balij. Yo os diré, señora, tienen sus modos y maneras, que sacan á cada uno lo dulce y lo amargo, las que son ricas no les falta que expender y que guardar, y las medianas tienen uno á posta que mantiene la tela, y otras que tienen dos, el uno paga, y el otro no escota; y quien tiene tres, el uno paga la casa, y el otro la viste, y el otro hace la despensa, y ella labra, y hay otras que no tienen sino dia é vito, y otras que lo ganan á heñir, y otras que comen y escotan, y otras que les parece que el tiempo pasado fué mejor, hay entre ellas quien tiene seso y quien no lo tiene, y saben guardar lo que tienen, y éstas son las que van entre las que son ricas, y otras que guardan tanto, que hacen ricos á munchos, y quien poco tiene hace largo testamento; y por abreviar, cuando vaya al campo final dando su postremería al arte militario, por pelear y tirar á terrero, y otras que á la vejez viven á Ripa, y esto causan tres extremos que toman cuando son novicias, y es que no quieren casa si no es grande é pintada de fuera, y como vienen luégo se mudan los nombres con cognombres altivos y de gran sonido, como son: la Esquivela, la Cesarina, la Imperia, la Delfina, la Flaminia, la Borbona, la Lutreca, la Franquilana, la Pantasilea, la Mayorana, la Tabordana, la Pandolfa, la Dorotea, la Orificia, la Oropesa, la Semidama, y doña Tal, y doña Adriana, y así discurren, mostrando por sus apellidos el precio de su labor; la tercera que por no ser sin reputa, no abre en público á los que tienen por oficio andar á pié.

Loz. Señor, aunque el decidor sea necio, el escuchador sea cuerdo, ¿todas tienen sus amigos de su nacion?