Llegados los uarcos a la Trenidad dieron auisso al Geronimo Ortal de la perdida y buelta de su armada. Sintiolo mucho, y uiendo que con los que alli consigo tenia no era parte para suuir el rrio de Paria arriua, ni menos para sustentarse en aquella isla, saliose della con toda la gente y vinose a Tierra firme, a vn puerto llamado Neveri, mas uajo del puerto de Maracorpima; y dejando a rrecaudo la gente que alli tenia, paso a la isla de Cubagua, a uer si podia atraer a si algunos de los soldados que avian salido de Paria, para uoluer a conseguir su demanda de Meta. Mas los soldados estauan tan escarmentados de los trauajos del rrio que nunca jamas quisieron condezender con su peticion, sino fueron dos o tres, que confiados de la mucha amistad que con Jeronimo Ortal tenian, y por no andar limosneando en Cubagua, se voluieron o fueron con el a Neveri, donde tenia la demas gente; y asi hago distencion en este lugar, porque asi como se muda aqui la jornada y derrota de Paria, asi ay nueuos[479] sucessos y acaecimientos, como en el siguiente libro se uera.
LIBRO SEXTO
EN EL LIBRO SEXTO CONTIENE[480] COMO PASADO JERONIMO ORTAL A TIERRA FIRME, SE DIO A HAZER ESCLAUOS, Y ENTRADOS LA TIERRA ADENTRO, EN EL QUAL TIENPO LLEGO Á LA PROPIA PROUINCIA VN CAPITAN BATISTA, ENUIADO POR ANTONIO SEDEÑO DESDE PUERTO RRICO, EL QUAL SE ENTRO A YNVERNAR LA TIERRA ADENTRO CON LA GENTE QUE TRAIA. HORTAL[481] TENIA POCA GENTE; YNUIO VN CAPITAN SUYO, LLAMADO NIETO A[482] A HAZER ESPALDAS A OTROS SOLDADOS QUE LA TIERRA ADENTRO ANDAUAN RRESCATANDO ZERCA DE DONDE ESTAUA ALOJADO EL CAPITAN BATISTA, EL QUAL ENOJADO DE QUE LA GENTE DE GERONIMO ORTAL SE LE AZERCASE TANTO, EMVIO ZIERTOS SOLDADOS SUYOS A QUE DESCONPUSIESEN Y DESARMASEN AL CAPITAN NIETO: HIZIERONLO ANSI. AFRENTADO DE ESTO, JERONIMO ORTAL Y LOS SUYOS FUERON A MARACAPANA, DONDE A LA SAZON AUIA LLEGADO EL CAPITAN RRODRIGO DE UEGA CON MAS GENTE, YNUIADA POR SEDEÑO. DIO HEN ELLOS ORTAL Y LOS SUYOS; DESARMARONLES Y QUITARONLES LOS CAUALLOS Y QUANTO TENIAN, Y LUEGO FUERON A DAR SOBRE EL CAPITAN BAUTISTA Y LOS SUYOS, A LOS QUALES ASI MESMO DESBARATARON. CON ESTAS VITORIAS SE HIZO DE GENTE Y ARMAS JERONIMO ORTAL, Y SE ENTRO EN LA TIERRA ADENTRO EN DEMANDA DE META, DONDE SUS PROPIOS SOLDADOS SE AMOTINARON CONTRA EL Y LE DESCONPUSIERON Y ENVIARON A LA COSTA, Y NONBRARON DOS CAPITANES QUE LOS RRIGIESEN Y GOUERNASEN. PROSIGUIERON[483] SU JORNADA; FUERON A DAR A LAS PROUINCIAS DEL TOCUYO Y BARQUISIMETO, DONDE HALLARON AL CAPITAN MARTINEZ CON LA GENTE DE FEDERMAN, POR EL QUAL FUERON LOS DOS CAPITANES DEPUESTOS DE SUS MANDOS Y ENVIADOS PRESOS A CORO, Y LA GENTE SE QUEDO CON FREDEMAN. HORTAL SE FUE A SANTO DOMINGO, DONDE DESPUES DE AVER TRAIDO CIERTOS JUECES SOBRE SUS NEGOCIOS A TIERRA FIRME, MURIO DE ENFERMEDAD QUE LE DIO.
CAPITULO PRIMERO
En el qual se escriue como Jeronimo Hortal envio Augustin Delgado con gente hazer esclauos al pueblo del casique Guaramental, el qual se conuido con la paz y rreciuio amigablemente a los españoles.
Geronimo Hortal, viendose desanparado y aun negado de los suyos y que tenia poca gente para salir con ninguna jornada que a lo largo yntentase, acordo aprouecharse del rremedio que todos los mas en aquel tienpo vsauan para remediar sus necesidades, que hera hazer esclauos, para lo qual el tenia vna zedula del Enperador, que en aquellos tienpos hera muy facil de alcanzar y dificil[484] de guardar, porque si los que hazian los esclauos guardaran la horden o ynstruccion que el Rrey les daua, que tuuiesen e hiziesen en el hazer de los esclauos, es uerisimo que nunca se despoblaran ni arruinaran tantas prouincias como se destruyeron con la ynsaciable cobdicia de las gentes que entonzes pasauan a Indias; porque si el Rrey dezia podreis tener por esclauos aquellos que los señores naturales de la tierra tienen por tales y os uendieren, juntauanse los que heran en la consulta o conciliabulo y dauan vn albazo[485] en vn pueblo y prendian al señor o casique y a todos sus uasallos e despues de conocido quien hera el principal dezianle que si se queria aber libre que les uendiese aquellos yndios que en su pueblo auian tomado, que le darian tal y tal cosa. El señor o casique, por uerse libre, deziales que los tomasen graciosamente, que el no queria nada por ellos. Amedrentauanle o persuadianle para que pareciendo[486] ante el juez o behedor que el Rrey tenia alli para rregistrar los esclauos y ber que no vuiese fraude en el hazellos, el qual muchas vezes hera hen ello, y que digese quel auia uendido aquella gente a los cristianos. El casique lo hazia como los españoles se lo pintauan, y asi se uoluia a su pueblo solo y desaconpañado, y quando mucha cortesia le hazian, le dauan alguna de sus mugeres para contentalle, y en pago de sus uasallos le dauan quatro niñerias, quen España baldrian diez maravedis, y con estas cautelas y otras semejantes es cosa averiguada que se hizieron todos los mas de los esclavos, y se rrouaron y tomaron ynfinidad de haciendas; a los quales autores y perpetradores de estos maluados echos se a uisto pagar sus engaños en esta vida con miserables trauajos y muertes y en la otra estemos ciertos que no quedaron sin el castigo que la grauedad de sus culpas y pecados merecieron.
No digo esto por Jeronimo Ortal, el qual en parte hera tan buen cristiano que por no consentir que se les hiciese agrauio a los yndios ni se les rrouasen sus haciendas, procurauan los soldados y capitanes que lleuaua que no saliese con ellos a ninguna parte de las adonde avian de yr a hazer esclauos.
Estando, pues, Jeronimo Hortal en esta prouincia de Neueri, sustentandose con este genero de aprouechamiento, tuuieron noticia de algunos yndios comarcanos adonde el estaua, que por ser tan ladinos se auian sustentado y conseruado en paz con los españoles, de que ciertas[487] jornadas de alli estaua vn principal o señor muy poderoso, de mucha gente y rriqueza, llamado Guaramental. Mouieronse los soldados con mucha alegria, para ir a dar salto en aquella poblazon, mas el Capitan estuuo perplejo en ello, por querer el yr en la demanda, lo qual los soldados procurauan estorualle e ynpedille, sauiendo su condicion, que les auia de yr a la mano en sus demasias; y asi le conuenzieron a que se quedase en aquel sitio y enuiase con cinquenta honbres Augustin Delgado, que hera tenido por honbre espirimentado en negocios de guerra, por auerse hallado en algunas entradas de las que de las yslas de Canaria suelen hazer a Uerueria y asi mesmo en las Indias en algunas guazauaras y guerras entre yndios, donde se auia señalado por buen soldado.